El amor verdadero, el amor real no es el que encontramos en las canciones románticas o en las telenovelas, es el que encontramos en cada momento importante de nuestras vidas.

Lamentablemente, es muy común escuchar frases como “el amor no es para mí”, “yo no sirvo para amar”, “prefiero no amar a nadie que sufrir siempre”, etc., pero la realidad es que el amor no se puede resumir solo a estar con una pareja. No podemos atar nuestra felicidad y capacidad de amar a otra persona.

¿Sabés por qué? Porque amar es una palabra muy grande. Significa darse, entregarse… es una chispa que te activa, te motiva, te impulsa y te fortalece. A veces no tiene sentido, a veces está cerca y no la vemos, a veces hasta la confundimos, pero siempre está cerca.

Por tanto, amar es una palabra tan grande que no se refiere solo a un tipo de amor, sino a muchos, como el amor a la familia, a los amigos, a los padres, a una pareja, al trabajo. También está el amor que le tengo a mi país, a una mascota, y un amor muy especial que debería estar en la lista de los más importantes pero que muchas veces olvidamos: el amor a mí misma.

“Amar significa estar disponible para los milagros, para las victorias y las derrotas, para todo lo que pasa cada día que se nos permite caminar sobre la faz de la tierra” – Paulo Coelho.

En mi caso les cuento que el amor más puro es el amor a mis hijos, porque ellos me generan sonrisas únicas, momentos inolvidables, ganas de abrazar, de lograr grandes cosas, ganas de vivir.

Cada uno tendrá su lista y su orden. En este artículo lo que me interesa es que te cuestionés si valorás todos los tipos de amor que tenés a tu alrededor y cuánto das y te esforzás por lo que amás, porque muchas veces damos las cosas por sentado y no recordamos alimentar ese amor, por sencillo u obvio que parezca.

Por ejemplo, el amor a nuestros padres. ¿Cuántas veces les decimos que valoramos lo que hicieron por nosotros? Asumimos que ellos saben que los queremos y que les agradecemos, pero pocas veces se los decimos. Y sí, no fueron perfectos, pudieron cometer muchos errores en el andar, pero nos dieron la vida y las herramientas para ser las personas que somos hoy. Hasta que uno tiene sus propios hijos lo entiende, ¿verdad? O hasta que nuestros padres nos llegan a faltar.

Amar no solo es una palabra demasiado grande, hay que amar en GRANDE y de muchas formas, porque es el regalo más maravilloso que la vida nos da.

Amemos más, nada nos cuesta.

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5 comentarios

    1. Felicidades Adriana, por ser una guerrera como todas nosotras las mujeres.. Bello aporte.
      Quisiera sugerirte un tema y contarte algo #entrevosyyo… Cómo hago para contactarte en privado?

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