Estamos ya despidiendo el 2018 y dándole la bienvenida al 2019, y por eso es necesario tomarse un tiempo de análisis para evaluar si cumplimos nuestros objetivos financieros, tales como el ahorro, el pago de una deuda o la compra de algún activo.

Quizás te suene familiar la frase típica a inicio de año “ahora sí voy a ahorrar, voy a salir de deudas, voy a viajar o comprar esa casa de mis sueños”; y pasan los meses, acaba el año y seguimos igual. Pero, para que pasen de simples deseos a metas, entre vos y yo, te propongo algunas ideas puntuales para realmente mejorar tus finanzas en este 2019, de la mano de nuestro asesor, el Banco Nacional.

¿Por dónde empezar?

Es importante que tengás presente que, si planificás tus metas financieras tendrás una visión anual de tus ingresos y con esta visión de futuro de tus gastos podés organizar tu ahorro, a lo largo de 12 meses y cuando llegue el gasto, tendrás el dinero para hacer la compra que deseás.

¿Cuáles son tus prioridades o responsabilidades económicas y tus metas financieras para el próximo año? Tal vez sea el año para cancelar deudas pendientes de corto plazo, para destinar esos ingresos a otras metas de vida más grandes o relevantes para el núcleo familiar; quizás sea el momento de crear un ahorro a la vista para atender imprevistos financieros o para la prima de tu casa, o para abrir un fondo voluntario de pensión e irlo aumentando ese ingreso extra que recibás.

Planificación, la clave

Lo primero es planificar, luego escribir nuestras metas y visualizarlas, intentá diseñar tu plan de vida. Un buen consejo además, es integrar a tu familia, ya que fomentás la colaboración y hábitos de ahorro para cumplir con los objetivos colectivos.

Es importante que definás en qué mes y año querés alcanzar tu meta y dividir el monto de dinero que ocupás entre los meses que faltan para llegar a tu meta. Ubicá cada uno de estos objetivos en tu presupuesto mensual y utilizá las herramientas financieras que te ofrece el Banco Nacional para ahorrar.

Además de tus metas financieras grandes, como la vivienda o la pensión, ponele un nombre a cada ahorro, para que tengás bien claro cada vez que revisás tus cuentas bancarias y fondos de inversión. Por ejemplo, con un ahorro se pueden prever los siguientes gastos anuales: el marchamo, los impuestos municipales y tributarios, pagos de educación como las matrículas o la entrada a clases, controles médicos anuales, anteojos, colegiaturas profesionales, gastos navideños, vacaciones, compra de computadoras, llantas, baterías y revisiones anuales del vehículo, etc.

Para lograr una buena planificación es clave hacer un presupuesto mensual, identificar todos los ingresos y gastos posibles, y determinar un monto al ahorro para cubrir las metas que nos propusimos.

El Banco Nacional brinda muchas herramientas financieras para planificar los gastos, como ahorros e inversiones; además cuenta con las aplicaciones BN SINPE Móvil y BN Móvil, que te permiten conocer tu saldo, trasladar dinero entre cuentas y otros. Es bueno valorar, si recibiste un dinero extra, invertirlo en un certificado o abrir un ahorro programado (incluso esto lo podés hacer desde tu celular). Son formas muy fáciles de ahorrar sin tener que ir a una agencia bancaria.

Además, te ofrece beneficios como rendimientos por el uso de los instrumentos financieros como el BN Ahorro Programado, los Certificados de Depósito a Plazo, los Fondos de Inversión y los fondos de pensiones de BN Vital.

Si en tus planes está solicitar un crédito, el banco considera fundamental que sepas cómo se va a pagar ese crédito, debés conocer cuál es tu capacidad real de pago, sin sacrificar tus gastos fijos ni la calidad de vida de tu familia, saber cuál es la mensualidad, y las condiciones de tasa y plazo, para obtener la mejor cuota.

Para créditos grandes, como la vivienda, siempre es recomendable tener un ahorro de tres a seis meses de salario, para poder hacer frente a imprevistos, por ejemplo: una situación de desempleo, y así poder proteger ese bien (la vivienda que se compró) mientras se solventa la situación.

La planificación financiera genera mucho beneficio en tus finanzas, cuando las personas aprenden a elaborar un presupuesto con objetivos financieros importantes, tienden a administrar mejor sus ingresos incluso en la etapa de jubilación. Esta disciplina permite un comportamiento responsable sobre los gastos y la planificación de inversiones y compras importantes que se hará en la vida.

Fuente: Banco Nacional

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