He escuchado a muchas mujeres decir que les gustaría empezar algún negocio o proyecto personal, pero que no creen que puedan hacerlo, pues se consideran sumamente tímidas.

Si de verdad querés con toda el alma triunfar como emprendedora o empresaria, pero sentís que te cuesta tratar con la gente, te da miedo, te bloqueás al hablar en público o te cuesta decir lo que pensás o defender tus ideas, etc., ENTRE VOS Y YO, te quiero ayudar.

No debemos creer que somos las únicas en el mundo con problemas de inseguridad. ¡Es muy común sentirse así! Y más aún si recibimos comentarios nada agradables que cuestionan nuestra personalidad, capacidad de trato, temple o confianza y vieran que no tiene nada que ver.

Es necesario establecer una diferencia importante: existen personas tímidas y otras introvertidas. Debemos tener claro cuál es nuestra situación para poder dar el paso e intentar superarlo.

La timidez, en palabras muy simples, es la inseguridad que algunos sienten al momento de tratar a otras personas, por el miedo a cometer errores o por falta de autoestima; es decir, por ejemplo, les da miedo decir algo porque piensan que podrían equivocarse o porque no quieren ser juzgados.

Una persona puede estar en medio de muchas otras, ser alegre, simpática, pero sin decir mucho y apartándose de la mayoría, casi minimizándose, por miedo a equivocarse, o retraída y esquiva cuando le entra el terror de que piensen mal de ella. Podés ser muy buen conversador, pero si te ponen al frente de un grupo para exponer, la timidez te bloquea y no te deja explicar lo que conocés y dominás.

La introversión, en cambio, se refiere a la facilidad o no para “conectar” con otros en nuestro entorno. Las personas introvertidas prefieren quedarse generalmente solas, con un libro o viendo TV, y se sienten a gusto así. No les gustan los “molotes”, ni asistir a las actividades donde saben que deberán tratar con mucha gente. Suelen tener pocos amigos, pero los que tienen son verdaderos e importantes y mientras menos tengan que saludar y conversar, mejor. Es decir, tienden a ser muy selectivos sobre a quiénes les abren las puertas de su vida y con quiénes van a conversar.

Ahora bien, la pregunta clave es: si yo soy tímida o introvertida, ¿cómo voy a lograr tener éxito en mi proyecto o emprendimiento? 

En cualquiera de estos casos, es clave el contacto físico o por medios digitales, el cual debemos saber manejar. Tendremos necesariamente que tomar las riendas de algún proceso frente a alguna gente y necesitaremos de otras personas; hablar con clientes, con proveedores, con negociadores, con compañeros, con jefes… no podemos encerrarnos en una burbuja.

Consejos a seguir:

–  Identificar si sos introvertida o tímida, cada condición se trata de manera diferente. Si es introversión y no entendés o no sabés cómo conectar con otros, debés trabajarlo de una manera particular, ojalá con la ayuda de una especialista en el área de la Psicología, para entender qué te frena a relacionarte con otros y encontrar técnicas apropiadas para superarlo.

-Mucho de la timidez se debe a bloqueos mentales por experiencias pasadas. Hay que identificarlos y borrarlos de la mente. Alejarse de frases como “si no he podido con esto en años, mucho menos ahora” o “si así es como soy, no creo que sea posible cambiar”. Hay muchos ejercicios para cada caso. Ejercicios de concentración o de modulación; tener algún objeto en mano que podas presionar para desviar tus temores, etc. No se trata de ser alguien que no somos, la idea es descubrir tus fortalezas y trabajar y controlar las debilidades.

– Para lograrlo, prepará un buen plan. Una vez que descubrís cómo “funcionás” y reconocés qué aspectos podés mejorar, es cuestión de armar un plan y seguirlo. No lo vas a lograr si no lo intentás. ¿No crées poder hablarle con fuerza y convencimiento a un cliente?  Practicalo con alguien de la familia hasta que te dé confianza. ¿Qué te cuesta hablarles a desconocidos para empezar posibles negocios? Pensá en una estrategia en la que tratés a las personas como te gustaría que te traten a vos, especialmente para generar una buena impresión. 

Poco a poco, paso a paso, si tenemos claro que todo es por nuestros sueños, vale la pena intentarlo. Obstáculos te encontrarás muchos, pero no dejés que la inseguridad detenga tu camino hacia el éxito.  Vamos a hacerlo, ¿te parece? ¡Nada nos frena!

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